La palabra manuscrito proviene
del latín “manus scriptus”, escrito a mano, pero hoy en día un documento
escrito a través del ordenador también puede ser un manuscrito. De hecho, las
editoriales utilizan este término para referirse a un documento que todavía no
ha sido publicado.
Nuestra experiencia como
impresores nos dice que los escritores no siempre revisan el documento antes de
enviarlo a la imprenta, de forma que el lector, durante su lectura, se encuentra
con una grandísima diversidad de errores que transmite una falta de seriedad y
una pérdida de dinero al comprar la obra.
Así pues, no revisar el manuscrito es un
completísimo error y por esta razón os hemos preparado este post.
Desde Publish Printing os
recomendamos buscar un sitio cómodo y tranquilo donde os podáis concentrar al
100% y revisar cada página de vuestro manuscrito. Leed atentamente cada página
al menos 2 veces en búsqueda de errores ortográficos, sintácticos o tipográficos. A veces, escribimos rápido y sin querer nos olvidamos
alguna letra o acento en alguna que otra palabrilla. (¡nadie es perfecto!)
Es verdad que los procesadores de
texto actuales como Word (Microsoft) o Pages (Apple) nos marcan los errores y nos asesoran
para corregirlos, pero no está de más utilizar un corrector ortográfico ya que
a veces a estos programas de escritura se les escapa alguna falta de ortografía.
Existen bastantes, pero a nosotros los que más nos gustan son SpanishChecker y
lenguaje.com.
Por último también es aconsejable
dar una copia del manuscrito a una persona de confianza para que lo revise y te
de una opinión objetiva de tu escrito.
¡Esto es todo por hoy! Si tenéis alguna
duda escribirnos aquí abajo ;)
Créditos de las imágenes: Pinterest

No hay comentarios:
Publicar un comentario